En el marco de la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, que se realiza cada 10 de octubre, la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA celebrará una Jornada Conmemorativa y de Proclamación en el Ateneo de Madrid.
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lunes, 10 de octubre de 2016
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14:51:00
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Unknown
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Conmemoración
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Día mundial
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Salud Mental
La Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA celebra el Día Mundial de la Salud Mental, este año bajo el lema “Soy como tú aunque aún no lo sepas”.
En el marco de la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, que se realiza cada 10 de octubre, la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA celebrará una Jornada Conmemorativa y de Proclamación en el Ateneo de Madrid.
lunes, 1 de agosto de 2016
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18:14:00
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Unknown
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Dr. Andres Mujica
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Estudios
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Salud Mental
En el estudio “Un encuentro transdisciplinario acerca del Sujeto Organizacional
Venezolano y la Salud Mental" realizado por los Dres. Andrés Mujica / Miguel
Mujica se hace una breve genealogía de la
conformación del sujeto venezolano, sea sujeto individual social,
con sus peculiares características que a la larga generan una sociedad
convulsionada, evidenciada en el alto índice de víctimas de violencia, que se
proyecta incluso a las organizaciones, bajo la figura de conflictos
organizacionales e incluso laborales, creando una sensación de inseguridad y
zozobra entre los integrantes de las organizaciones e instituciones.
Ahora bien esa conflictividad continua presente en todos los
espacios de la Sociedad Venezolana, llámense empresas, organizaciones,
instituciones, hogar, comunidad, administración pública, gremios, asociaciones,
entre otros, no es más que la concreción de una realidad que nos negamos
aceptar, echando culpa a terceros (siempre en cualquiera de estos espacios es
costumbre atribuir los problemas a la gestión del gobierno anterior).
¿Es esta la raíz de
nuestros elevados índices de violencia? ¿No será un problema de salud mental
pública?
Tal como se ha podido apreciar en la aproximación a este
análisis discursivo acerca del sujeto social e individual venezolano, podemos
ver que estas características siempre han estado presentes.
domingo, 11 de agosto de 2013
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1:40:00
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Unknown
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Salud Mental
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Sin comentarios
A veces las cosas no salen como queremos. Y es muy probable que esto sea un disparador de emociones negativas. Puede ser la tristeza y la desesperanza. Puede ser preocupación, dudas y ansiedad. O puede ser odio, ira, deseo de hacer justicia y de buscar la revancha. Las investigaciones han puesto en evidencia que las emociones negativas son perjudiciales, expresarlas puede producir daños a nuestro alrededor, pero también ocultarlas puede ser peor. Entonces qué hacer cuando enfrentamos eventos que despiertan emociones negativas en nosotros?
sábado, 30 de junio de 2012
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15:39:00
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Unknown
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Salud Mental
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TAB vs otros trastornos
Los trastornos mentales no son una cosa fácil de entender. El cerebro humano es tan complejo, hay mucho que los investigadores y terapeutas están aún tratando de entender. Los trastornos mentales son, básicamente asociados a problemas relacionados con el comportamiento, así como las actitudes y los impulsos o los trastornos de otras funciones cerebrales. El tratamiento de cualquier trastorno del cerebro es altamente personalizado. Mientras que la comprensión de una enfermedad ayuda al terapeuta a saber qué esperar y cómo llevar el tratamiento del paciente, la extensión de la enfermedad con un paciente puede variar por completo y por lo tanto la necesidad de personalizar una forma de tratamiento.
viernes, 14 de enero de 2011
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8:37:00
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Unknown
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Salud Mental
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Sin comentarios
El proceso de recuperación de una enfermedad mental varía mucho dependiendo de la enfermedad especifica que una persona sufre, pero hay unas directrices generales que muchos expertos recomiendan. Los mejores consejos para la recuperación de enfermedades mentales generalmente se centran en enseñar a un individuo a administrar su enfermedad por su propia cuenta. Esto puede implicar utilizar medicamentos regularmente como una manera de administrar los efectos de las enfermedades mentales. También puede implicar aprender nuevas formas de pensar.
domingo, 24 de octubre de 2010
LA PSICOSIS
La psicosis es el estado más grave de la enfermedad maníaco-depresiva. El término psicosis hace referencia a un estado en el que la persona es incapaz de diferenciar la realidad de sus experiencias interiores. Correctamente empleado, este término alude a cualquier lapsus en la percepción de la realidad, si bien en la práctica muchos profesionales utilizan la palabra psicótico para designar la presencia de alucinaciones. El National Institute of Mental Health ha publicado un listado muy útil de los síntomas psicóticos.
La realidad es uno de esos conceptos que se entienden fácilmente pero cuya definición resulta muy difícil. En una ocasión trabajé en un hospital donde la definición de enfermedad psiquiátrica que empleaban los enfermeros decía así: “Patología caracterizada por una pobre noción de la realidad”; una descripción que se me antoja muy sabia. Todos nosotros buscamos confirmar que vuestras creencias sobre el mundo que nos rodea se ajustan en todo momento al mundo real en el que vivimos. Pues bien, en la psicosis, las personas empiezan a dudar de su personal visión del mundo y, de manera súbita, cualquier cosa parece posible y la fantasía se confunde con la realidad. Este concepto resulta mucho más fácil de entender si uno ha presenciado algún episodio de psicosis real ( o si ha experimentado en carne propia).
- Cuáles son las experiencias psicóticas más comunes en el trastorno bipolar?
Entre las experiencias psicóticas más comunes asociadas con el trastorno bipolar destacan la creencia de que uno es omnipotente, invulnerable, semejante a un dios, o que las reglas generales no le son aplicables (megalomanía), la creencia de que los demás conspiran en contra de uno (paranoia), la experiencia de oír voces (alucinaciones auditivas) o de ver cosas que no existen (alucinaciones visuales), así como creer en historias y hechos que no son evidentes (delirios).
- ¿Puede una persona psicótica actuar con total normalidad?
Con mucha frecuencia, las personas que experimentan una pérdida de contacto con la realidad parecen totalmente normales a los ojos de los demás. Algunas veces el hecho de que se muestren sigilosas o muy reservadas, que conspiren y aludan a misteriosas fuentes de información, puede darnos una pista de su verdadero estado. Sea consciente de que la mayoría de los psicóticos no se saben psicóticos, de modo que no se deje engañar si le juran y perjuran que están perfectamente sanos.
- El doctor de mi esposa dijo que ella era psicótica, pero el caso es que parecía la misma de siempre. ¿Es posible que la haya diagnosticado mal?
Es muy habitual que las personas manifiesten creencias o experiencias poco realistas al amparo de la consulta de un psiquiatra, algo que jamás harían en otros contextos. He conocido a muchos hombres y mujeres con trastorno bipolar que tenían conceptos erróneos de sí mismos, ideas completamente delirantes que nunca aireaban en público. Otros pacientes confiesan sus miedos y sus manías persecutorias, piensan que los demás pueden leer su mente o que saben algo sobre su vida y su persona que nada tiene que ver con la realidad. Por otro lado, es muy probable que el psiquiatra no pueda explicarle exactamente lo que tiene su esposa sin violar el acuerdo de confidencialidad que lo une a su paciente.
- ¿Qué es una alucinación?
Las alucinaciones son sensaciones subjetivas que se caracterizan por la presencia de información sensorial perfectamente estructurada que no puede ser demostrada. Las alucinaciones pueden apelar a los sentidos del oído (auditivas), la vista (visuales), el gusto (gustativas), el tacto (táctiles) o el olfato (olfativas). Las alucinaciones adoptan la forma de sonidos, extrañas voces, visiones ilusorias, insectos que recorren la piel, y demás, y demás sensaciones por el estilo.
- ¿Las alucinaciones alguna vez son normales?
Pienso que sí. Casi todo el mundo ha experimentado alucinaciones de tipo benigno, si bien nuestra cultura no nos anima a hablar de ellas. A modo de ejemplo: muchas personas han oído ruidos o voces que pronunciaban su nombre en el interior de una casa vacía, estando completamente solas. Muchas personas experimentan zumbidos en los oídos (tinnitus), lo cual no deja de ser una alucinación auditiva de un sonido que no existe. Así todos hemos visto colores o formas diversas con los ojos cerrados justo antes de conciliar el sueño. Asimismo, son comunes otros muchos ejemplos de alucinaciones benignas que no tienen su causa en problemas de naturaleza mental o emocional.
- Recientemente he empezado a ver sangre y vísceras de personas que son asesinadas. ¿Esto le resulta familiar?
Me refiero a este fenómeno con el nombre de “alucinación de la película de terror”, y he podido observarla varias veces en el trastorno bipolar. Este fenómeno adopta la forma de una escena que se superpone a lo que usted está viendo u oyendo naturalmente, y que no puede detener. Por ejemplo: usted podría ver un cuchillo que cae libremente desde el cielo y acaba cercenando la cabeza de un hombre que se encuentra a su lado. O la escena de una batalla y violentas torturas que se desarrollan ante sus ojos como si se tratase de una película bélica. Esto es consecuencia del desequilibrio cerebral característico del trastorno bipolar, y generalmente se controla mediante la administración de antipsicóticos o fármacos estabilizadores del ánimo.
- Mi esposo ha comenzado a sospechar de mí. ¿Acaso está paranoico?
Posiblemente. En el trastorno bipolar, la paranoia suele manifestarse como una combinación de temor a los demás (la sensación de que todos están en su contra) y creencias que sirven para explicar los detalles del peligro que acecha, generalmente contextualizados en una historia con tintes dramáticos. Convendrían que usted hablase con su marido o llamase a su médico para verificar si está desarrollando un delirio paranoide.
- El doctor me dijo que mi esposo tiene delirios. ¿Qué quiso decir exactamente?
Un delirio es una perturbación de la razón en virtud de la cual una persona cree que se dan determinadas condiciones y ocurren acontecimientos sin que exista una base real que los justifique. Los delirios pueden ser muy simples, como el hecho de que una persona anoréxica se sienta gorda a pesar de la imagen famélica que le devuelve el espejo. Los delirios también pueden ser complejos, como pensar que el FBI está persiguiendo a alguien porque posee información confidencial altamente sensible. Tratándose del trastorno bipolar, un delirio muy común consiste en creerse una persona muy importante. En la actualidad, las personas suelen pensar que son celebridades, generales del ejército, consejeros del presidente, o agentes del FBI o la CIA. Durante los años que Napoleón gozaba de mayor popularidad en Francia, era muy común que las personas psicóticas tuvieran delirios y creyeran ser el emperador corso. Es frecuente que la persona psicótica piense en formar parte de una trama secreta o una conspiración muy importante. La raíz de estos delirios suele ser un sentimiento de tipo megalómano que el cerebro produce durante la fase psicótica del trastorno bipolar.
En algunas ocasiones, las personas racionales que no están familiarizadas con la psicosis son arrastradas a los delirios de una persona psicótica y terminan creyéndolos porque les parece totalmente imposible que los hayan inventado. Una evaluación adecuada demostrará si algún ser querido padece un trastorno bipolar de naturaleza delirante. Los individuos que deliran necesitan ser tratados con carácter inmediato para protegerlos así de sus fantasías y proteger a sus familias.
- Mi hija se cree vidente y hace profecías. ¿A qué se debe?
El cine y la televisión gustan de glorificar la psicosis bipolar como si confiriese a quien la padece poderes milagrosos y conocimientos de índole sobrenatural. Desafortunadamente, este tratamiento mediático irresponsable tan sólo sirve para agravar los delirios de grandeza patológica de los pacientes.
- ¿En verdad soy capaz de leer los pensamientos de la gente? Yo creo que sí.
He oído esta afirmación muchas veces. No obstante, desconozco en qué lugar concreto del sistema nervioso se origina esta experiencia. Dicho esto, le sugiero que por el momento lo ignore hasta que se sienta mejor. Posteriormente, revise la cuestión y determine si estos sentimientos todavía son importantes para usted.
- ¿Son reales estas voces terroríficas que oigo?
Algunos individuos con trastorno bipolar tienen la sensación de estar oyendo la voz de Dios o del diablo, y de recibir sus instrucciones. No es competencia de los familiares o los profesionales de la medicina poner en tela de juicio sus creencias religiosas o espirituales. Será el tiempo que las pondrá en su sitio. Sin embargo, muchas de estas voces provienen de su subconsciente, que puede albergar cosas muy extrañas y a menudo espeluznantes. Es como si usted soñara despierto. Mi experiencia me dice que cuanto más se prolongan los períodos de buena salud, menos interesantes son estas voces perturbadoras.
- Estoy convencido de que mi destino es especial. ¿Llegaré a ser un gran líder mundial?
Tal vez, pero lo cierto es que lo mismo es aplicable a todo el mundo. Su destino dependerá de lo que usted haga, no de lo que usted sienta o crea. Cuanto antes se recupere y deje de fantasear, antes podrá recuperar las riendas de su vida.
He conocido a muchos pacientes con trastorno bipolar que creían ser Jesucristo o un gran líder mundial, muchas veces en contradicción con su confesión religiosa y su nacionalidad. Le recomiendo que deje estas cuestiones para una mejor ocasión y que se ocupe de tomar las medidas oportunas para mejorar su salud. Cuando las aguas hayan vuelto a su cauce y usted se encuentre mejor, podrá retomar estos asuntos…, si todavía le interesan.
- ¿Cómo puedo saber si el trastorno bipolar existe, y que usted no se lo está inventando para controlarme?
Es una pregunta difícil. Si estuviese sano y pensase con claridad, podríamos sentarnos a discutirlo y usted comprendería las razones en que apoyo mi diagnóstico. Ahora bien, si está atravesando un episodio psicótico, entonces nada de lo que yo haga o diga podrá reconfortarle plenamente. Por este motivo insisto en que debe trabajar codo con codo con un psiquiatra de reputación contrastada y en cuyo juicio pueda confiar durante los períodos más crudos de la enfermedad.
- Los médicos siempre me presionan para que tome fármacos. ¿No será que están en la nómina de las compañías farmacéuticas?
No. Que yo sepa, no existen ninguna conspiración cuyo objetivo sea obligar a la gente a consumir fármacos que realmente no necesita. Piénselo. Si un médico no pensara sinceramente que las medicinas pueden ayudarle. ¿Por qué se tomaría tantas molestias e invertiría tanto tiempo y energía en convencerle de que haga algo que usted no quiere hacer? Piense en cuanto más fácil sería su existencia si se ajustasen a sus deseos y le dijeran “no se preocupe. Todo está bien. Usted no tiene nada serio. No necesita tomar fármacos para el trastorno bipolar. Le propongo un tratamiento que a buen seguro va a disfrutar”
- ¿Cómo puedo evitar que una crisis psicótica de un ser querido que padece trastorno bipolar desemboque en un desastre?
Lo único que puede hacer es conseguir que la persona en cuestión reciba asistencia profesional. Esto puede significar visitar regularmente al médico o a ser ingresado a un hospital.
FUENTE
Manual del Trastorno Bipolar
Capítulo 9
Dr. Wes Burgess
Alternativas ROBINBOOK, Barcelona, 2007
Las esposas/ esposos/ parejas y amigos
Todos queremos que nuestros seres amados mantengan un saludable estado físico, y sobre todo mental, sus ánimos, emociones. Seguir la evolución de un ser amado cuyo trastorno bipolar se está recrudeciendo puede resultar muy difícil. Según la experiencia del Dr. Wess Burgess, la pregunta más frecuente que formulan las parejas de mis pacientes es: ¿Qué puedo hacer?
¿Cómo puedo ayudar a mí ser amado en su lucha contra la enfermedad bipolar?
Hay dos cosas que puede hacer y son las más importantes. Anime a su pareja para que acuda a las citas con su médico y tome la medicación estrictamente. Sin estos elementos fundamentales, ningún plan de tratamiento del TB puede tener éxito. Al margen de esto, su margen de maniobra es muy limitado. En todo caso, no olvide escucharle y brindarle todo su apoyo emocional. En ningún momento puede coaccionar a su pareja para que acuda a sus citas con el médico. En última estancia, es su pareja quien tiene que hacer el esfuerzo. Asegúrese de su pareja pueda entender y sea consciente de que si perdiera su control del TB, la relación sentimental que ambos comparten estaría en grave peligro.
miércoles, 18 de agosto de 2010
Once años después de que se le diagnosticara esquizofrenia, Mandi, hija de Marita, sufrió intensas cefaleas y comenzó a caerse sin motivo. Mandi y sus padres describieron estos síntomas, cada vez más acusados, a sus médicos durante más de cuatro años, pero jamás se le realizó una tomografía axial computarizada (TAC) ni ninguna otra prueba. Marita recuerda que «se limitaron a explicar los síntomas de Mandi como efectos de su medicación, o como la evolución de su enfermedad, sin prueba alguna de que fuera así».
El médico generalista que llamó al hogar de Mandi tras haberse desmayado una mañana, le recetó paracetamol y diazepam, y la citó en el consultorio el lunes siguiente. Según explica Marita, «el lunes se desconectó el respirador que mantenía a Mandi con vida, tras haber sangrado el tumor cerebral que ocupaba la mitad de su cráneo».
Tras la muerte de Mandi, Marita obtuvo su historia clínica y presentó una reclamación oficial a la comisión sanitaria (Healthcare Commission) de Inglaterra, que falló a su favor. Marita afirma que «los médicos generalistas culparon a los psiquiatras y viceversa; nadie asumió responsabilidad alguna, ni antes de la muerte de Mandi, ni después. Ninguno de ellos escuchó jamás; un psiquiatra se pasó la consulta entera mirando al suelo».
La experiencia de Marita no es excepcional. Liz Sayce, presidenta de la Real asociación para la discapacidad y la rehabilitación (Royal Association for Disability and Rehabilitation) del Reino Unido, afirma que hay cada vez más pruebas, obtenidas mediante estudios de escala reducida y de testimonios personales, de que las personas con trastornos de salud mental, como la esquizofrenia y el trastorno bipolar, fallecen prematuramente y por causas evitables.
Según la Sra. Sayce, «esto impulsó a la Comisión de defensa de las personas con discapacidad (Disability Rights Commission) del Reino Unido, integrada ahora en la Comisión de igualdad y derechos humanos (Equality and Human Rights Commission), a emprender una investigación oficial de mayor envergadura sobre las desigualdades en el acceso a la atención de salud y su efecto en las personas con trastornos de salud mental o con dificultades de aprendizaje».
La investigación incluyó el análisis de ocho millones de historias clínicas de atención primaria de salud, y entrevistas a más de 1000 personas con problemas de salud mental o dificultades de aprendizaje, así como a sus cuidadores, a profesionales de la salud y a representantes de grupos de defensa de los pacientes.
El informe de la investigación, titulado Equal treatment: closing the gap (Igualdad de tratamiento: eliminación de las diferencias), concluyó que en Inglaterra y Gales las personas con dificultades de aprendizaje o con trastornos de salud mental estaban expuestas a un mayor riesgo de problemas significativos de salud, así como de problemas graves, como la obesidad, la tensión arterial alta y la diabetes. Según explica la Sra. Sayce, «las personas con esquizofrenia presentan un mayor riesgo de padecer cardiopatías coronarias que otras personas y es más probable que mueran por ese trastorno antes de los 55 años; sin embargo, es menos probable que se analice su nivel de colesterol o que se les recete estatinas, el principal tratamiento basado en los resultados de estudios científicos».
Las desigualdades se deben a motivos complejos, como la marginación social; pero este factor no explica por sí mismo el acceso limitado que tienen estas personas a la atención primaria de salud y a pruebas y tratamientos específicos.
La investigación determinó que los proveedores de atención sanitaria percibían el acceso a la salud de las personas con discapacidad casi exclusivamente en términos de acceso físico a las instalaciones y consideraban que muchos problemas eran de tipo individual y no estaba en su mano remediarlos. Muchos pacientes con enfermedades mentales o bien tenían dificultades para usar el sistema de concertación de citas (como la necesidad de telefonear para concertar una cita a una hora determinada), para recordar la cita o para desplazarse hasta el lugar; o bien no confiaban en el servicio, debido a que no se les había tratado anteriormente con dignidad y respeto o a que percibían de forma distorsionada la forma en que se les había tratado, lo que puede ser un síntoma de su enfermedad.
Según la Sra. Sayce, «a veces los pacientes no podían comprender o sobrellevar las consecuencias de las indicaciones médicas que habían recibido; sin embargo, no había, según parece, estrategias previstas para apoyar a estos pacientes». "Parfois des patients ne pouvaient pas comprendre les conséquences du conseil médical qui leur était donné, ou ne pouvaient pas y faire face", précise Mme Sayce. "Mais il ne semblait pas y avoir de stratégie prévue pour les aider".
Otra barrera que se detectó fue el eclipsamiento del diagnóstico; es decir, la asignación por los médicos de síntomas o comportamientos de una persona a su trastorno mental, y la consiguiente subestimación o no reconocimiento del diagnóstico de la enfermedad física concomitante. El Dr. Taghi Yasamy, del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), afirma que «los conocimientos del médico son importantes, y que también pueden influir sus prejuicios o incluso su discriminación contra las personas con enfermedades mentales».
Robert, a quien se diagnosticó trastorno bipolar hace 17 años, ha sufrido personalmente el efecto del eclipsamiento del diagnóstico. «Al principio, tuve un médico muy poco comprensivo, que no se tomaba en serio mis intensos dolores de estómago: no parecía que considerara importante investigar su origen» afirma Robert. Cuando dejó de tomar los antibióticos que le habían recetado para otra enfermedad, los dolores cesaron. Se dio cuenta de que sus síntomas se debían a la interacción del fármaco con su otra medicación.
«Hubiera esperado que el médico conociera la posibilidad de reacciones farmacológicas adversas, pero nunca lo mencionó como una posible explicación», afirma Robert. Durante los ocho años siguientes continuó penosamente con un tratamiento inadecuado que le dejó debilitado y con artromialgias. Según afirma, «también es importante que los médicos no pasen por alto el hecho de que también puede haber trastornos físicos que sean síntomas de una enfermedad mental que esté siendo tratada eficazmente».
Hay también factores de riesgo específicos de las personas con trastornos mentales, como el efecto de medicamentos para trastornos psiquiátricos (que pueden ocasionar un aumento de peso y efectos sobre la salud asociados, como la diabetes) y el estilo de vida de los pacientes, como el alto grado de tabaquismo, que en personas con esquizofrenia es aproximadamente el doble que el de la población general.
Según el Dr. Yasamy, los principales factores que perjudican la salud de las personas con enfermedades mentales son probablemente las complicaciones derivadas de la falta de vigilancia de su tratamiento y la deficiente organización de los servicios de salud, y, según afirma, «las personas con discapacidades mentales necesitan tener un acceso a atención de salud de calidad incluso mejor [que el de la población general], pero en la mayoría de las situaciones, incluso en países de ingresos altos, no es así: la mayoría no son examinados ni tratados adecuadamente.»
La investigación del Reino Unido recomendó mejorar el seguimiento de los efectos de la medicación en la atención primaria permitir que las personas puedan tomar decisiones informadas, tomando, por ejemplo, en consideración las ventajas de la mejora de su salud mental frente a los efectos físicos perjudiciales; y conozcan diversas estrategias para mitigar los efectos adversos, desde cambios de la medicación, a cambios de estilo de vida.
El menor acceso a la atención de salud de las personas con trastornos de salud mental es un fenómeno mundial. En los Estados Unidos de América, un 17 a 28% de las personas con discapacidades mentales no cuentan con seguro de enfermedad, pero su salud física es mucho peor, por término medio, que la de la población general. Alana Officer, coordinadora del departamento de Discapacidad y Rehabilitación de la OMS, dice que «la información obtenida de todos los países, con muchos o pocos recursos, indica que las personas con discapacidades reciben una atención de salud deficiente y tienen numerosas necesidades de salud insatisfechas».
La Sra. Officer añade que es evidente que, en todo el mundo, las personas con discapacidades no están recibiendo el mismo conjunto de servicios habituales de atención de salud, como las pruebas sistemáticas, a pesar de que el diagnóstico precoz de trastornos de salud puede reducir sus efectos perjudiciales a largo plazo y los consiguientes costos para los sistemas de salud.
Según un estudio mundial realizado por el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la discapacidad, el 74% de los 114 países que respondieron dijeron que habían tomado medidas para permitir el acceso a la atención médica de las personas con discapacidades; no obstante, no se conoce cuántas personas reciben estos servicios y sólo el 49% de los países contaban con leyes para garantizar su cumplimiento. Y no hay información concreta sobre la prestación de servicios médicos específicos para personas con discapacidades mentales.
El Dr. Petre Jones, un médico generalista de Newham, en Londres, participa muy activamente en la creación de sistemas que aumentan la accesibilidad para pacientes con discapacidades, incluidos los que tienen trastornos de salud mental o dificultades de aprendizaje. El Dr. Jones defiende la formación específica de recepcionistas personal auxiliar para ayudar a las personas a rellenar los formularios de inscripción y en su consultorio ofrece citas más largas y más flexibles, en caso necesario. Algunos pacientes se sienten más cómodos al utilizar centros de salud que ofrecen la posibilidad de acudir sin cita previa o se les puede ayudar enviándoles mensajes para recordarles sus citas.
La mejora del acceso de las personas con discapacidad a una atención de salud física y mental de buena calidad requiere un compromiso a largo plazo, pero el Dr. Jones recomienda un cambio de comportamiento que todos los profesionales de la salud podrían adoptar mañana mismo, sin costo: «Hay estudios que han demostrado que un médico generalista deja a los pacientes hablar durante un promedio de 18 segundos antes de interrumpirles. En mi labor de formación de médicos generalistas, les digo que simplemente permanezcan callados durante al menos un minuto; dos o tres si el paciente tiene un trastorno mental. Escuchar lo que pueda decirnos un paciente es la mejor forma de asomarse a sus necesidades», afirma.
Fuente:
Con ocasión de la reciente ratificación por el Reino Unido de la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad, Kathryn Senior informa sobre el acceso a la atención de salud de las personas con trastornos de salud mental.
Organización Mundial de la Salud
http://www.who.int/bulletin/volumes/87/4/09-030409/es/
El médico generalista que llamó al hogar de Mandi tras haberse desmayado una mañana, le recetó paracetamol y diazepam, y la citó en el consultorio el lunes siguiente. Según explica Marita, «el lunes se desconectó el respirador que mantenía a Mandi con vida, tras haber sangrado el tumor cerebral que ocupaba la mitad de su cráneo».
Tras la muerte de Mandi, Marita obtuvo su historia clínica y presentó una reclamación oficial a la comisión sanitaria (Healthcare Commission) de Inglaterra, que falló a su favor. Marita afirma que «los médicos generalistas culparon a los psiquiatras y viceversa; nadie asumió responsabilidad alguna, ni antes de la muerte de Mandi, ni después. Ninguno de ellos escuchó jamás; un psiquiatra se pasó la consulta entera mirando al suelo».
La experiencia de Marita no es excepcional. Liz Sayce, presidenta de la Real asociación para la discapacidad y la rehabilitación (Royal Association for Disability and Rehabilitation) del Reino Unido, afirma que hay cada vez más pruebas, obtenidas mediante estudios de escala reducida y de testimonios personales, de que las personas con trastornos de salud mental, como la esquizofrenia y el trastorno bipolar, fallecen prematuramente y por causas evitables.
Según la Sra. Sayce, «esto impulsó a la Comisión de defensa de las personas con discapacidad (Disability Rights Commission) del Reino Unido, integrada ahora en la Comisión de igualdad y derechos humanos (Equality and Human Rights Commission), a emprender una investigación oficial de mayor envergadura sobre las desigualdades en el acceso a la atención de salud y su efecto en las personas con trastornos de salud mental o con dificultades de aprendizaje».
La investigación incluyó el análisis de ocho millones de historias clínicas de atención primaria de salud, y entrevistas a más de 1000 personas con problemas de salud mental o dificultades de aprendizaje, así como a sus cuidadores, a profesionales de la salud y a representantes de grupos de defensa de los pacientes.
El informe de la investigación, titulado Equal treatment: closing the gap (Igualdad de tratamiento: eliminación de las diferencias), concluyó que en Inglaterra y Gales las personas con dificultades de aprendizaje o con trastornos de salud mental estaban expuestas a un mayor riesgo de problemas significativos de salud, así como de problemas graves, como la obesidad, la tensión arterial alta y la diabetes. Según explica la Sra. Sayce, «las personas con esquizofrenia presentan un mayor riesgo de padecer cardiopatías coronarias que otras personas y es más probable que mueran por ese trastorno antes de los 55 años; sin embargo, es menos probable que se analice su nivel de colesterol o que se les recete estatinas, el principal tratamiento basado en los resultados de estudios científicos».
Las desigualdades se deben a motivos complejos, como la marginación social; pero este factor no explica por sí mismo el acceso limitado que tienen estas personas a la atención primaria de salud y a pruebas y tratamientos específicos.
La investigación determinó que los proveedores de atención sanitaria percibían el acceso a la salud de las personas con discapacidad casi exclusivamente en términos de acceso físico a las instalaciones y consideraban que muchos problemas eran de tipo individual y no estaba en su mano remediarlos. Muchos pacientes con enfermedades mentales o bien tenían dificultades para usar el sistema de concertación de citas (como la necesidad de telefonear para concertar una cita a una hora determinada), para recordar la cita o para desplazarse hasta el lugar; o bien no confiaban en el servicio, debido a que no se les había tratado anteriormente con dignidad y respeto o a que percibían de forma distorsionada la forma en que se les había tratado, lo que puede ser un síntoma de su enfermedad.
Según la Sra. Sayce, «a veces los pacientes no podían comprender o sobrellevar las consecuencias de las indicaciones médicas que habían recibido; sin embargo, no había, según parece, estrategias previstas para apoyar a estos pacientes». "Parfois des patients ne pouvaient pas comprendre les conséquences du conseil médical qui leur était donné, ou ne pouvaient pas y faire face", précise Mme Sayce. "Mais il ne semblait pas y avoir de stratégie prévue pour les aider".
Otra barrera que se detectó fue el eclipsamiento del diagnóstico; es decir, la asignación por los médicos de síntomas o comportamientos de una persona a su trastorno mental, y la consiguiente subestimación o no reconocimiento del diagnóstico de la enfermedad física concomitante. El Dr. Taghi Yasamy, del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), afirma que «los conocimientos del médico son importantes, y que también pueden influir sus prejuicios o incluso su discriminación contra las personas con enfermedades mentales».
Robert, a quien se diagnosticó trastorno bipolar hace 17 años, ha sufrido personalmente el efecto del eclipsamiento del diagnóstico. «Al principio, tuve un médico muy poco comprensivo, que no se tomaba en serio mis intensos dolores de estómago: no parecía que considerara importante investigar su origen» afirma Robert. Cuando dejó de tomar los antibióticos que le habían recetado para otra enfermedad, los dolores cesaron. Se dio cuenta de que sus síntomas se debían a la interacción del fármaco con su otra medicación.
«Hubiera esperado que el médico conociera la posibilidad de reacciones farmacológicas adversas, pero nunca lo mencionó como una posible explicación», afirma Robert. Durante los ocho años siguientes continuó penosamente con un tratamiento inadecuado que le dejó debilitado y con artromialgias. Según afirma, «también es importante que los médicos no pasen por alto el hecho de que también puede haber trastornos físicos que sean síntomas de una enfermedad mental que esté siendo tratada eficazmente».
Hay también factores de riesgo específicos de las personas con trastornos mentales, como el efecto de medicamentos para trastornos psiquiátricos (que pueden ocasionar un aumento de peso y efectos sobre la salud asociados, como la diabetes) y el estilo de vida de los pacientes, como el alto grado de tabaquismo, que en personas con esquizofrenia es aproximadamente el doble que el de la población general.
Según el Dr. Yasamy, los principales factores que perjudican la salud de las personas con enfermedades mentales son probablemente las complicaciones derivadas de la falta de vigilancia de su tratamiento y la deficiente organización de los servicios de salud, y, según afirma, «las personas con discapacidades mentales necesitan tener un acceso a atención de salud de calidad incluso mejor [que el de la población general], pero en la mayoría de las situaciones, incluso en países de ingresos altos, no es así: la mayoría no son examinados ni tratados adecuadamente.»
La investigación del Reino Unido recomendó mejorar el seguimiento de los efectos de la medicación en la atención primaria permitir que las personas puedan tomar decisiones informadas, tomando, por ejemplo, en consideración las ventajas de la mejora de su salud mental frente a los efectos físicos perjudiciales; y conozcan diversas estrategias para mitigar los efectos adversos, desde cambios de la medicación, a cambios de estilo de vida.
El menor acceso a la atención de salud de las personas con trastornos de salud mental es un fenómeno mundial. En los Estados Unidos de América, un 17 a 28% de las personas con discapacidades mentales no cuentan con seguro de enfermedad, pero su salud física es mucho peor, por término medio, que la de la población general. Alana Officer, coordinadora del departamento de Discapacidad y Rehabilitación de la OMS, dice que «la información obtenida de todos los países, con muchos o pocos recursos, indica que las personas con discapacidades reciben una atención de salud deficiente y tienen numerosas necesidades de salud insatisfechas».
La Sra. Officer añade que es evidente que, en todo el mundo, las personas con discapacidades no están recibiendo el mismo conjunto de servicios habituales de atención de salud, como las pruebas sistemáticas, a pesar de que el diagnóstico precoz de trastornos de salud puede reducir sus efectos perjudiciales a largo plazo y los consiguientes costos para los sistemas de salud.
Según un estudio mundial realizado por el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la discapacidad, el 74% de los 114 países que respondieron dijeron que habían tomado medidas para permitir el acceso a la atención médica de las personas con discapacidades; no obstante, no se conoce cuántas personas reciben estos servicios y sólo el 49% de los países contaban con leyes para garantizar su cumplimiento. Y no hay información concreta sobre la prestación de servicios médicos específicos para personas con discapacidades mentales.
El Dr. Petre Jones, un médico generalista de Newham, en Londres, participa muy activamente en la creación de sistemas que aumentan la accesibilidad para pacientes con discapacidades, incluidos los que tienen trastornos de salud mental o dificultades de aprendizaje. El Dr. Jones defiende la formación específica de recepcionistas personal auxiliar para ayudar a las personas a rellenar los formularios de inscripción y en su consultorio ofrece citas más largas y más flexibles, en caso necesario. Algunos pacientes se sienten más cómodos al utilizar centros de salud que ofrecen la posibilidad de acudir sin cita previa o se les puede ayudar enviándoles mensajes para recordarles sus citas.
La mejora del acceso de las personas con discapacidad a una atención de salud física y mental de buena calidad requiere un compromiso a largo plazo, pero el Dr. Jones recomienda un cambio de comportamiento que todos los profesionales de la salud
Fuente:
Con ocasión de la reciente ratificación por el Reino Unido de la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad, Kathryn Senior informa sobre el acceso a la atención de salud de las personas con trastornos de salud mental.
Organización Mundial de la Salud
http://www.who.int/bulletin/volumes/87/4/09-030409/es/
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